Ubicación especial

            Por Ordenanza Municipal del año 1972 se indicó que los límites de Boedo eran éstos: Av. Independencia hasta Av. Caseros, y de Av. La Plata hasta la calle Sánchez de Loria, constituyendo un cuadrilátero de unas 200 manzanas. Bordean a Boedo los barrios de Nueva Pompeya, Parque de los Patricios, Balvanera, San Cristóbal, Caballito, Almagro y Parque Chacabuco.

Un poco de historia…

            Inicialmente el territorio que ahora llamamos “Boedo” fue una planicie hermosa con muy pocos caminos y donde se veían pocas viviendas y árboles. Muchos hornos de ladrillos y algunas quintas de afluencia migratoria.
            El nombre del barrio surge de su calle más importante: la Av. Boedo, que lleva el nombre del prócer Don Mariano Boedo.     


          

           


A partir de 1887 aumentó la llegada de inmigrantes, en especial italianos y españoles.  El progreso edilicio sumado a la llegada de estos nuevos trabajadores, dio como resultado la creación de escuelas, iglesias, sociedades de fomento, clubes y elementos de cultura.
            En los años 50’ se creó la revista ¡Aquí, Boedo!, en respuesta a la difusión de lo que acontecía en aquel entonces en el espíritu comunitario barrial.

Florecieron teatros, lugares de difusión cultural como la Peña Pacha Camac (fundada por el dramaturgo José Gonzáles Castillo) y se formó también el afamado club de letras Grupo Boedo (“literatura social”), antagonista del Grupo de Florida;

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cuna del arte

            Por los años 50’ surgió un relevante movimiento cultural, encabezado por José González Castillo, periodista, poeta y dramaturgo.
            Boedo se transformó en un centro cultural, tanto literario como teatral. J. G. Castillo fundó la reconocida institución cultural “La peña Pacha-Camac”. Esta institución contó con la participación de los vecinos y comerciantes del barrio, que se reunían en el salón de la terraza del café ‘Biarritz’, que funcionaba como sala de espectáculos, conciertos y diversas actividades culturales.
            Dos corrientes literarias que marcarían un hito en la historia: El Grupo Boedo (“los chicos de barrio”) simbolizó el auge cultural, en donde intervinieron artistas como el escritor Roberto Arlt y el dramaturgo Raúl González Muñón, entre otros. El Grupo Florida (lo civilizado, mirada hacia Europa) contó con figuras como los escritores Borges y Bioy Casares. El lazo antagónico entre ambos grupos no se respetaba, y los integrantes se dividían, se pasaban de un bando a otro. Era una relación artístico-paródica.
            Por el lado del tango, artistas como Homero Manzi (el conocido tango “San Juan y Boedo) o Aníbal Troilo, ilustraron al barrio transformándolo en lo que hoy guarda: una hermosa identidad artística-cultural. Actualmente se encuentra en la esquina de San Juan y Boedo el bar Homero Manzi, reflejo de la historia de la ciudad de Buenos Aires.